Lo único que permite el ingreso a la Universidad es una alta nota definitiva de admisión.
Las estadísticas muestran que la nota media obtenida en el Examen de Admisión es habitualmente 3,5/20 puntos inferior a la nota media del bachillerato. Diversas razones concurren para explicar este punto: el nivel de dificultad del examen, limitación de tiempo, falta de familiaridad de los aspirantes con las pruebas integradoras, tensión nerviosa, son las más relevantes.
Frente a este panorama de exigencias un estudiante solo puede aumentar sus posibilidades de ingreso a la Universidad preparándose para el Examen de Admisión, puesto que ya es tarde para modificar sus notas de bachillerato.